Los diferentes usos de las tarjetas de crédito

Las tarjetas de crédito de los bancos y de las financieras se pueden utilizar de diferentes maneras. Veamos cuales son los principales modos de pago que se pueden estipular en la mayoría de ellas.

tarjeta de crédito

Pago a fin de mes

Es una de las formas habituales de uso de una tarjeta de crédito, sobre todo cuando se trata de la del banco con el que se trabaja normalmente. Las compras que se realizan generalmente entre el día 20 de un mes y el 19 del mes siguiente, cuándo se cierra la contabilidad, se cobran todas juntas los cinco primeros días del mes siguiente.  Se trata de una forma de utilización de la tarjeta que no tiene intereses.

Las retiradas de dinero en efectivo en los cajeros automáticos suelen llevar un cargo de un porcentaje partiendo de una cantidad mínima.

Hay que tener cuidado, ya que la tentación de usar la tarjeta sin necesidad de tener dinero disponible en ese momento está siempre presente y mucha gente que comienza usándola así acaba sobrepasando lo que puede pagar y debe de financiar la compra, entrando en juego los altos intereses de este tipo de productos.

Pago en un número estipulado de cuotas

Las tarjetas de algunos bancos permiten el pago en tres, seis o hasta en doce meses sin intereses, siempre y cuando no se trate de retiradas de dinero en efectivo. Se trata de compras en tiendas que suelen estar adheridas a un programa. Sería un uso de la tarjeta de crédito como tarjeta de compra de las que suelen promocionar los bancos en asociación con los comercios locales.

En ocasiones, lo que se hace es promocionar ciertas compras, permitiendo su financiación sin intereses, en base a campañas puntuales del banco.

Las compras que se realicen fuera de estas promociones deberán de abonarse o bien a principios del mes siguiente o bien en pago aplazado con intereses, según el sistema escogido.

Pago aplazado con intereses

Es el uso más habitual de las tarjetas de crédito. El importe de las compras se financia y cada mes se paga una cantidad fija o un porcentaje prefijado de la deuda. En ambos casos se parte de una cantidad obligatoria, que se corresponde con un porcentaje mínimo de la cantidad adeudada.

En este tipo de pagos los intereses que se imponen suelen ser muy altos y como se aplican sobre el total de la deuda, una vez alcanzada una cantidad muy alta de crédito el pago del mínimo no garantiza que la deuda decrezca;  incluso podría aumentar a pesar de pagar todos los recibos, por lo que es necesario informarse bien de los intereses reales de la tarjeta antes de realizar compras con ella.