Jakob fugger

Jakob Fugger: te contamos todo sobre el hombre más rico de la historia

Sabemos que son pocas las personas que gozan de grandes fortunas en el mundo. Entre esos privilegiados podemos mencionar a Jeff Bezos dueño de la plataforma digital Amazon, a Bill Gates cofundador de Microsoft, Mark Zuckerberg creador de la red social Facebook, Amancio Ortega dueño de grupo Inditex o a Carlos Slim dueño de empresas de Telecomunicaciones. La realidad es que estos personajes tienen fortunas exorbitantes, pero debemos decir que ninguna se compara a la de este hombre: Jakob Fugger, el hombre más rico de la historia.

¿Te suena su nombre? Probablemente no, para muchos es un perfecto desconocido y es que si viviera en la actualidad, tendría una fortuna mucho más grande que cualquier de los empresarios que mencionamos con anterioridad.

Historia de Jakob Fugger

Greg Steinmetz ex editor de The Wall Street Journal escribió un libro sobre este personaje, en él lo considera el hombre más rico de la historia. ¿Por qué?Acorde al biógrafo de Jakob éste acumuló una fortuna equivalente a lo que serían hoy $400.000 millones de dólares.

Jakob Fugger fue un banquero que vivió en los años de 1459 a 1525, durante ese tiempo era la época del Renacimiento y básicamente el mundo estaba controlado por dos figuras: El Imperio Romano y el Pápa. Fugger y su familia quien se dedicaba a los negocios y a las finanzas, estuvieron estrechamente vinculados a la financiación de ambos.

Jakob comenzó siendo un humilde artesano, su familia tenía talleres de pañería, y así es como comenzó su trayectoria en el mundo del comercio. Así mismo, él fue quien introdujo a su familia por vez primera al negocio de las finanzas, cuando se convirtió en el banquero de Habsburgo.

Desde entonces él y su familia, empezaron a hacer anticipos reembolsables en plata de las minas del Tirol, a un príncipe de la casa de Austria, el archiduque Segismundo. Igualmente Fugger concedió préstamos a Maximiliano I, quien al recibir dichos incentivos financieros, le concedió a Jakob y su familia el condado de Kierchberg, el señorío de Weissenhorn y otras propiedades más.

Cuando la familia Fugger se vió inmersa en el mundo de la banca, a su vez incursionaban en la minería, logrando controlar la producción de cobre en Hungría y la de la plata en Tirol. También prestaron dinero al papado, que pagaba anticipadamente las rentas eclesiásticas de Alemania y de los países cercanos. A raíz de estos acuerdos, los Fugger le prestaron a la iglesia 21.000 ducados a cambio de la mitad de las limosnas obtenidas en forma de indulgencias, una forma en que en aquel entonces las culpas de los pecadores se pagaban a través de dinero.

El poder político que tenía Jakob Fugger era impresionante, mismo que lo llevó a tener un control absoluto de la banca y la minería en su época. Acorde a su biógrafo Steinmetz, este hombre no es conocido en la actualidad porque era alemán y por lo mismo no llegó a hacerse conocido en los países anglosajones.

Acorde al escritor Jakob no era un hombre al que le gustara llamar la atención, como otros personajes famosos de su época. Nunca buscó un cargo político ni dentro de la Iglesia, una institución con mucho poder en aquel entonces. Tampoco financió a ningún artista importante, ni construyó grandes templos o edificios arquitectónicos relevantes. A pesar de todo esto, el banquero dejó un legado importante para el mundo de la banca hoy en día.

¿Qué aportó Jakob Fugger al mundo de la economía y las finanzas?

Creó la primer compañía multinacional

Se podría considerar que este personaje fue uno de los pioneros en fomentar el capitalismo. Fugger comenzó negociando con campesinos, dándoles préstamos logrando monopolizar el comercio del cobre y plata, además de comercializar con especias en diversos países.

Creó un modelo de cuenta de ahorro

En la época del Renacimiento no se podían cobrar intereses al realizar movimientos de índole bancaria, ya que la Iglesia católica lo consideraba como algo excesivo y por lo mismo lo tenía prohibido. Es así como Fugger convenció a la Iglesia de quitar esa ley y empezó a cobrar un interés del 5% anual a todos los clientes que tenían ahorros en su banco de Augsburgo.