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¿Cómo empezar a invertir?

Invertir no es una tarea sencilla o que deba tomarse a la ligera. Muchas son las personas que se lanzan al mundo de la inversión sin tener los conocimientos suficientes, sin una estrategia adecuada y sin la ayuda de algún asesor financiero. La mayoría de ellas están abocadas al fracaso, por lo que necesitamos en primer lugar de una serie de recomendaciones y consejos para invertir.

Uno de los primeros detalles que debemos tener claro es la finalidad de nuestra inversión. En función de esta, vamos a tener acceso a un amplio abanico de posibilidades en los mercados financieros, independientemente de la cantidad de dinero con la que deseamos empezar a invertir.

Muchos de los manuales que nos muestran cómo empezar a invertir aseguran que la mejor opción para iniciarse es rentabilizar los ahorros a largo plazo. Para ello, nada mejor que empezar cuanto antes invirtiendo una determinada cantidad de dinero e ir haciendo pequeñas aportaciones periódicas para tener rentabilidad en el futuro.

Por tanto, antes de empezar a invertir debemos tener claro los siguientes puntos claves:

  • La cantidad que queremos invertir
  • Cómo queremos rentabilizar dicha cantidad
  • Los plazos y aportaciones periódicas de dinero que haremos

¿Dónde invertir los ahorros?

Teniendo en cuenta los tres puntos anteriores sobre cómo empezar a invertir, nos disponemos ahora a buscar el producto más adecuado para nosotros para rentabilizar los ahorros.

Los fondos de inversión

En primer lugar tenemos los fondos de inversión, productos que pueden ser contratados por todo tipo de inversores y que están gestionados por expertos en inversión. Estos fondos nos van a permitir acceder a diferentes activos y mercados, independientemente de la zona geográfica y el sector que ocupen.

Como decimos, hay fondos para todo tipo de inversores, por lo que se adaptan perfectamente para aquellos que comienzan a invertir. No en vano, los fondos están considerados activos líquidos que se pueden liquidar en pocos días si tenemos la necesidad de utilizar el efectivo. Con ellos pues vamos a poder rescatar nuestro dinero de la manera más rápida si lo necesitamos.

Los diferentes tipos de fondos van a determinar una mayor o menor rentabilidad. Es por eso que, antes de hacernos con un fondo, resulta aconsejable consultar con un asesor financiero cuál es el fondo que mejor se adapta a nuestras necesidades.

La renta variable y los Planes Individuales de Ahorro Sistemático

Otra de las opciones elegidas para invertir es la renta variable, o lo que es lo mismo, invertir en acciones de bolsa. Un producto con un mayor riesgo para nuestras inversiones, pero con el que se consigue una mayor rentabilidad. En este sentido, los consejos para invertir en renta variable apuntan a no invertir todo el dinero a la vez sino a través de pequeñas aportaciones periódicas a largo plazo y diversificando en activos.

Los Planes Individuales de Ahorro Sistemático (PIAS) son seguros individuales de ahorro a largo plazo que permiten completar la pensión tras la jubilación. Las principales ventajas de estos planes es que tienen mayor liquidez que los planes de pensiones y no hay que esperar hasta los 65 años para disponer de ellos.

Precisamente, para aquellos que están empezando a invertir estos planes resultan ideales. No en vano, las aportaciones que no superen los 8.000 euros anuales ni los 240.000 en toda la vida del plan estarán exentos de impuestos. El único inconveniente es que estos planes no desgravan fiscalmente.

El crowdfunding y la deuda pública

Una de las actuales tendencias sobre cómo empezar a invertir tiene como protagonista al crowdfunding. Esta fórmula nos permite invertir en acciones de empresa o startups que no cotizan en bolsa ni en otros mercados regulados. La mejor manera de apoyar a nuevos emprendedores, pero con el consiguiente riesgo de que sea un negocio que fracase.

Podemos hablar también de la inversión en deuda pública, que consiste en la compra de deuda del gobierno a cambio de unos intereses. Una inversión que apenas tiene riesgo, pero cuyas rentabilidades son muy bajas con respecto a los anteriores productos. Es por eso que quizás no sea la mejor opción para aquellos que deseen invertir con pequeñas cantidades de dinero.

Invertir en bolsa

Una de las fórmulas tradicionales que tenemos es invertir en bolsa. Para ello, habría que disponer en primer lugar de un intermediario o un bróker. Este último es una entidad autorizada y regulada que se encarga de comprar o vender los productos financieros en nuestro nombre a cambio de una comisión.

A este respecto, hay que comprobar que el broker esté regulado para asegurarnos de poder reclamar en caso de que surja algún imprevisto. Es importante también que el broker tenga acceso a un amplio abanico de productos y mercados para operar de forma más diversa y eficiente, ya que de esta manera podemos reducir riesgos. Por último, es muy aconsejable estudiar las diferentes comisiones que nos aplicará cada broker.

Los gestores automatizados

También conocidos como roboadvisors, los gestores automatizados se han convertido en los últimos años en la mejor alternativa para los pequeños inversores. Estos gestores se apoyan en algoritmos para ayudarnos a invertir nuestro dinero en una cartera de fondos de bajo coste. Básicamente se encargan de la gestión online de nuestra cartera de inversiones.

Una de las ventajas de los gestores automatizados es que trabajan al margen de incertidumbres. Además, son una solución de bajo coste y que está especialmente indicada para los inversores jóvenes y para aquellos que están aprendiendo cómo empezar a invertir.

Otra de las ventajas de los gestores automatizados es que sus bajas comisiones nos van a permitir obtener una rentabilidad mayor. Por lo tanto, a largo plazo es mucho más eficiente, ofrece un mayor nivel de ahorro y se consigue sacar el máximo rendimiento a la inversión.

El gestor automatizado es quien se encarga de todas las cuestiones. El inversor solo tiene que definir su perfil para que el gestor se adapte y comience a invertir.

En definitiva, si deseamos algún tipo de rentabilidad en nuestros ahorros tenemos que invertir. Como hemos visto, cada vez hay más opciones para los pequeños inversores que se inician en este mundo.