Características de una hipoteca sin aval

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La crisis ha hecho que muchas personas no se arriesguen a solicitar una hipoteca, especialmente por la inestabilidad de muchos puestos de trabajo, los continuos ERE que tienen en marcha algunas empresas y situaciones similares. A pesar de ello el número de solicitudes ha aumentado, algo debido a diferentes causas entre las que puede destacar la hipoteca sin aval.

Si echamos un vistazo a los últimos datos facilitados por el Instituto Nacional de Estadística (INE), el número de hipotecas sobre viviendas que han sido inscritas en los registros de la propiedad durante el mes de febrero ha aumentado en un 15,9% más que en el mismo periodo del año 2015. Lo único que ha bajado es el importe medio, que se ha reducido en un 1,3%.

Según los analistas, se espera que los precios de las viviendas vayan en aumento en los próximos meses así como el número de compraventas y también de hipotecas concedidas, algo que revelaría que el sector inmobiliario estaría estabilizándose.

¿Qué es una hipoteca sin aval?

Su propio nombre lo dice, se trata de una hipoteca que no requiere de una garantía adicional como puede ser un aval o una tercera persona para que responda con sus bienes ante cualquier eventualidad.

Puede sonar fantástico, pero seamos realistas, se deben cumplir ciertos requisitos para que se conceda una hipoteca sin aval y no son siempre los mismos en todas las entidades bancarias, aunque sí hay algunos que son generalizados.

Por ejemplo, las personas jóvenes tendrán mayor facilidad para conseguir una hipoteca sin aval que una persona de 55 años. A más juventud, más tiempo hay para pagar, algo en lo que se fijan mucho los bancos.

Los ingresos son otro de los aspectos más importantes, necesitan saber cuánto entra y cuánto puede destinarse al pago de las cuotas. A más ingresos, más facilidad y más desahogo para el cliente.

A ello se le suma la clase de contrato que tenga el solicitante No es lo mismo un contrato de formación o de media jornada que uno de jornada completa e indefinido. Los bancos buscan garantías de pago y siempre tendrán más posibilidades aquellas personas que llevan tiempo en la misma empresa, con una buena categoría laboral y contrato indefinido.

También se hace un estudio sobre el historial crediticio de la persona solicitante, comprobando si ha tenido impagos, si el flujo de ingresos es constante, tiene domiciliadas las nóminas, etc.

Otro posible requisito es la contratación de algunos de los productos que ofrecen los bancos, con lo que se busca una mayor vinculación con el cliente, como puede ser un seguro que cubra el impago, la contratación de tarjetas, apertura de nuevas cuentas, seguros de vivienda o de vida, etc.