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Ni cambiar divisas en el aeropuerto ni pagar un 5% de más: así quedan las tarjetas de N26 y Revolut para viajar al extranjero este verano

tarjeta

Cada verano hay más maletas con destino internacional, no en vano, según el Instituto Nacional de Estadística, los viajes al extranjero representaron el 10,4% del total en 2023, el 11,7% en 2024 y el 13% en 2025, una escalada que convierte la forma de pagar fuera de España en un asunto de economía doméstica de primer orden.

Porque ahí está la trampa. La mayoría de los bancos permite usar sus tarjetas en cualquier país, pero las comisiones por cambio de divisa y por sacar dinero en cajeros extranjeros pueden superar el 5% del importe en los plásticos convencionales. Un gasto silencioso que engorda la factura de las vacaciones sin que el viajero apenas lo perciba.

La alternativa son las tarjetas pensadas específicamente para viajar, un terreno donde dos neobancos europeos, el alemán N26 y el británico Revolut, dominan el mercado con planes gratuitos y comisiones muy recortadas. Sus condiciones, eso sí, tienen matices que conviene conocer antes de elegir.

N26 no cobra comisión por pagar en otras divisas se gaste lo que se gaste, mientras que Revolut aplica el tipo de cambio interbancario hasta 1.000 euros al mes

La gran baza de N26 está en los pagos. Su tarjeta de débito no cobra nunca comisión por pagar en otras divisas, sin límite de gasto y en todos los planes, incluido el gratuito. La letra pequeña es el tipo de cambio: aplica el de Mastercard, normalmente algo superior al interbancario que toman como referencia los mercados.

En los cajeros, N26 sí distingue por plan. En euros permite dos retiradas gratuitas al mes en el plan Estándar, que no cuesta nada, tres en el Smart (4,90 euros al mes), cinco en el Go (9,90) y ocho en el Metal (16,90), con un cargo fijo de dos euros por operación a partir de esos límites. En otras divisas cobra un 1,7% en Estándar y Smart, y nada en los planes superiores.

El capítulo de seguros marca la frontera entre planes. Estándar y Smart no incluyen ninguno, mientras que Go y Metal cubren pérdidas de equipaje, retrasos o cancelaciones de vuelos, emergencias médicas y responsabilidad civil en viaje. El Metal añade dos coberturas exclusivas: seguro de móvil de hasta 2.000 euros por daños o robo y protección de compras de hasta 2.500 euros.

Revolut juega otra partida. Aplica el tipo de cambio interbancario y no cobra comisión por pagar en otras divisas hasta 1.000 euros de gasto al mes en su plan gratuito. Superada esa cifra, cobra un 1% en el plan sin coste, un 0,5% por encima de 3.000 euros mensuales en el Plus (3,99 euros al mes) y nada, sin límite, en los planes Premium (9,99), Metal (15,99) y Ultra (55).

Hay un detalle que sorprende a más de un viajero: el recargo de fin de semana. Todo cambio de divisa realizado desde el viernes a las 23 horas suma un 1% adicional en el plan gratuito y un 0,5% en el Plus, mientras que los planes superiores quedan exentos. Quien pague la cena del sábado en Estambul con el plan básico lo notará en el extracto.

En cajeros extranjeros, Revolut es más generoso en la base. Los planes gratuito y Plus permiten sacar hasta 200 euros al mes o cinco reintegros sin coste, el Premium eleva el límite a 400 euros, el Metal a 800 y el Ultra a 2.000. A partir de ahí, cada retirada paga un 2% con un mínimo de un euro. Sus seguros de viaje, con gastos médicos de emergencia, retrasos y equipaje, llegan a partir del plan Premium.

¿Cuál conviene entonces? Depende del uso. El plan gratuito de N26 es la opción para quien no quiere hacer cálculos, porque jamás añade comisión por divisa, y el de Revolut compensa a quien saca efectivo a menudo, gracias a sus 200 euros mensuales sin coste frente al 1,7% que N26 cobra en cajeros fuera de la eurozona en sus planes básicos. Para viajes puntuales, los planes gratuitos de ambos bastan; para viajeros frecuentes o estancias largas, los de pago salen a cuenta por los seguros.

Existe además una jugada que los expertos en finanzas personales repiten: no elegir. Llevar las dos tarjetas, al ser gratuitas en su plan básico, garantiza un método de pago de repuesto ante pérdidas, robos o fallos técnicos. Conviene llevar el plástico físico además de la versión del móvil, y completar el kit con algo de efectivo para pequeños gastos.

El pago es solo una parte de la previsión. Antes de salir conviene contratar un seguro de viaje con coberturas sanitarias y de repatriación, inscribirse en el registro de viajeros del Ministerio de Asuntos Exteriores y guardar una copia digital de la documentación. Son gestos que cuestan minutos y evitan problemas mayúsculos lejos de casa.

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