¿Tipo fijo o variable? Qué opción elegir para tu hipoteca o préstamo

tipo fijo o variable

¿Hipotecas y préstamos a tipo fijo o a interés variable? Esa es una de las dudas más comunes entre aquellas personas que tienen intención de comprarse una vivienda y no están seguras sobre qué tipo es el que le ofrece más ventajas.

Ambas tienen sus pros y sus contras, pero es muy importante conocerlas bien antes de dar ningún paso. Por ello vamos a enumeraros algunas de sus principales diferencias, comenzando por las hipotecas de interés fijo.

Tipo fijo

Como su nombre indica, las hipotecas y préstamos de interés fijo tendrán vigencia desde que se firma hasta que se salde la totalidad del préstamo solicitado, siempre con el mismo interés. Los tipos fijos se encuentran presentes en numerosos productos bancarios, incluidos los préstamos online.

Tipo Variable

Las hipotecas y préstamos con tipos variables tendrán un interés que irá cambiando, bien sean trimestrales, semestrales o anuales, algo que hace la entidad bancaria utilizando una referencia y luego suma el porcentaje que se encuentre en el contrato.  Evidentemente, la evolución de los tipos de interés es difícil de prever, aunque cada año las principales entidades de estudios económicos tratan de predecir qué valor alcanzarán al final del período. Consultar estas fuentes es fundamental para poder aprovechar los tipos de interés variables.

La difícil elección entre tipo fijo o variable

Elegir entre una clase de interés u otro dependerá de las expectativas que se tengan en relación a los tipos de interés que pueda haber en el mercado.

Lo normal es que si las expectativas son que los tipos de interés subirán en un corto espacio de tiempo y después seguirán estables por un plazo medio, la mejor opción es decantarse por un interés fijo. Si en este caso elegimos un interés variable, al final podríamos acabar pagando muchos intereses.

Si por el contrario, las expectativas son a la baja, el funcionamiento debería ser a la inversa, aunque hay que ser precavidos a la hora de pactar la clase de referencia, siendo siempre mucho más recomendable el Euribor a un año que cualquier otra referencia para préstamos hipotecarios.

Aspectos a tener en cuenta para elegir entre tipo fijo o variable

Hay tres aspectos básicos que siempre hay que tener muy presentes como por ejemplo el tipo de interés, procurando buscar el interés nominal fijo más bajo, algo para lo que hay que visitar y comparar muchos bancos para poder tenerlo claro.

La evolución tanto de la inflación como del Euribor es algo que no todo el mundo conoce pero que hay que tener muy en cuenta. La ayuda de un buen asesor financiero puede ser algo en lo que debamos pensar, dado que nos ayudará a ahorrar dinero en el futuro con nuestra hipoteca eligiendo correctamente.

Además, no podemos olvidarnos de las comisiones, otro de los puntos de máxima importancia en una hipoteca y que hay que asumir en todo momento. Debemos conocer, entender y sopesar todos los aspectos y detalles, tanto en los productos financieros de tipo fijo como variable, para no acabar pagando más de la cuenta.