Otro movimiento más de los bancos españoles

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El tema de las hipotecas en nuestro país está generando un gran revuelo entre el sector bancario. Ahora, tras la sentencia del Tribunal Supremo del pasado mes de diciembre, cuatro de los grandes bancos de nuestro país (Banco Santander, CaixaBank, Bankia y BBVA) han modificado la forma de reparto de los gastos de formalización de las hipotecas de los particulares y ya están asumiendo parte de los mismos.

Los cambios de los bancos respecto a las hipotecas

Los cuatro principales bancos españoles ya han comenzado a modificar sus políticas siguiendo la sentencia del TS aunque hay algunos puntos que hay que destacar.

Por ejemplo, desde el Órgano de Control de Cláusulas Abusivas, perteneciente al Consejo General del Notariado, se determina que los gastos del registro deben ser asumidos por el acreedor, el banco. A pesar de ello, los aranceles notariales sobre el documento matriz tienen que ser asumidos por el consumidor, aunque ambas partes deben pagar las copias que se soliciten.

Además nos recuerdan que el impuesto sobre Actos Jurídicos Documentados no puede tener dos sujetos pasivos, por lo que es el cliente quien debe pagarlo al entender que es el que pide el crédito el que debe asumirlo.

A pesar de los cambios que se han llevado a cabo, desde los bancos dudan del alcance de la sentencia del TS que afectaba a BBVA. Por ejemplo, desde la patronal bancaria AEB destacaron que según su opinión no es generalizable la sentencia y que se debería analizar caso por caso.

Se esgrime que el fallo del tribunal no fijaba que se tuviera que devolver de forma automática los gastos a las hipotecas que ya están constituidas. Por eso hay que mirar la naturaleza del gasto así como si hubo alguna clase de acuerdo previo entre ambas partes y también saber qué dice la ley respecto al reparto de los gastos.

Por su parte, para la Organización de Consumidores y Usuarios, está claro que todos los consumidores que tengan un préstamo hipotecario pueden recuperar su dinero. Esto sería aproximadamente unos 3.000 euros en caso de que el hipotecado tuviera una hipoteca de unos 150.000 euros aproximadamente.

Asimismo, muchos abogados coinciden en que se puede reclamar incluso si el crédito ya ha sido cancelado dado que se trata de una nulidad de pleno derecho que no se encuentra sujeta a plazo, razón por la que podrá reclamarse en cualquier momento. La polémica está servida.