politicas chinas a favor de la natalidad

Las políticas chinas a favor de la natalidad serán claves para las materias primas

Pekín podría eliminar las políticas de planificación familiar para reducir el envejecimiento.

 

Uno de los países que más materias primas consumen a nivel mundial es China, pues además de su tamaño en número de habitantes, es una de las economías que más crece, a pesar de la ralentización que ha vivido los últimos meses. Por tanto, cualquier decisión que se tome en el país asiático, puede tener implicaciones para todos los inversores a nivel mundial.

 

No hace mucho, los medios de comunicación se hacían eco de la caída del precio del cobre hasta mínimos anuales debido a la incertidumbre con Turquía, el cierre de una mina en Chile y, cómo no, la ralentización de la economía china.

 

Pese a esto último, los datos recogidos por las pantallas de Vestle apuntan a que petróleo de referencia en Europa, el brent ha roto en julio la racha de cuatro meses consecutivos al alza y cerró un 6,5% abajo, hasta 74,25 dólares por barril. Las declaraciones de Trump -amenaza con emplear las reservas estratégicas del país-, la reapertura de terminales de exportación en Libia y la mayor producción de Arabia Saudita pesaron más que el enfrentamiento político entre EE.UU. e Irán ese mes.

 

Pues bien, los analistas consultados por Vestle apuntan a un importante hecho que podría sacudir a los mercados de materias primas, pues China podría abandonar la planificación familiar para luchar contra el envejecimiento de la población, el desequilibrio de sexos y la reducción de la fuerza laboral. Y eso, a pesar de que la mayor renta disponible entre los ciudadanos de las grandes urbes está impulsando el consumo.

 

El gobierno chino introdujo la política del hijo único en 1979 en un esfuerzo para reducir el rápido crecimiento de la población, que estaba asfixiando el crecimiento económico per cápita del país. Y gracias a ella China se redujeron los nacimientos en unos 400 millones.

 

Sin embargo, hoy por hoy, los problemas que afronta China son diferentes. Los economistas explicaron a Vestle que la población envejece con rapidez. Para 2030 se estima que una cuarta parte de la población tendrá 69 años o más, frente al 13% en 2010, lo que cambiará mucho el consumo de materias primas en el país.

 

Además, la preferencia que tenían los chinos por un hijo único frente a una hija ha provocado un enorme número de abortos sobre fetos femeninos, con lo que se ha producido un evidente desequilibrio de sexos, con unos 30 millones de hombres más que de mujeres. Otro aspecto clave que recuerdan a Vestle, es que cambia sensiblemente el consumo de materias primas. Por último, los economistas señalan que la fuerza laboral china se ha reducido en los últimos cuatro años, lo que está provocando problemas a las empresas y a los planes de pensiones.

 

Sin embargo, China empieza a tener una clase media que no ha tenido nunca. En 2017 estos hogares crecen al 15% y supondrán 48 millones de hogares en 2020. Esta clase media junto al creciente número de jubilados está tirando del consumo.

 

Los economistas señalan a Vestle que la clase media consume más marcas, tecnología y viajes al extranjero, mientras que los nuevos jubilados consumen más en salud y servicios financieros, lo que -en conjunto- modifica sensiblemente los hábitos de consumo en China y, por tanto, la forma de beneficiarse de su crecimiento económico.