La tarjeta de crédito como estrategia para mejorar tu presupuesto familiar

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Es innegable que la tarjeta de crédito se ha convertido en un instrumento que puede ayudar a resolver desequilibrios financieros en el presupuesto de cualquier unidad familiar. Sin embargo, dependiendo del uso que se haga de ella, también es innegable que puede incrementarlos y agravarlos de una forma considerable. Para evitar esto último y fomentar lo primero vamos a intentar explicar unos conceptos básicos que ayuden en la toma de decisiones.

¿Cómo elegir la mejor opción?

Para tener en el futuro opciones de financiación aceptables, debemos ser estrictos en los requisitos a la hora de elegir la tarjeta de crédito que mejor se adapta a tus necesidades. Debemos fijarnos en tres requisitos fundamentales: Gratuita, que no sea necesario cambiar de banco y con una TAE lo más baja posible. Esto último sería el coste financiero si aplazáramos los saldos acumulados.

Analizando mediante comparadores disponibles en internet, elegimos las siguientes: 1º ING Direct (15%), 2º Banco Popular-e (18,86%), 3º Avantcard (21%), 4º Deutsche Bank (23,87%), 5º Evo Banco (24,31%) y 6º Barclays (26,70%). Dentro de esta elección tienen además otras ventajas asociadas como seguros gratuitos (1º, 3º y 4º) y devoluciones en diferentes porcentajes en compras determinadas. Además, dependiendo del uso, la de Evo Banco es la única que no aplica costes cuando compramos en el extranjero por el cambio de divisas. La de Barclays aplica 59 días sin intereses.

Además de la elección de una o dos tarjetas de crédito que comercializan estas entidades financiaras, podríamos combinarlas con otras también gratuitas que ofrecen diferentes entidades: CEPSA (27,24%), CARREFOUR (21,99%), PAYPAL (21,95%), ALCAMPO (21%), EL CORTE INGLÉS (19,56%), IKEA (12,67%), etc. Todas estas ofrecen descuentos exclusivos, aunque sin duda la más interesante puesto que permite aplazar hasta 2 meses las compras sin coste es la de El Corte Inglés, además de otras ventajas.

Nuestra elección óptima sería disponer de dos tarjetas bancarias que permitan elegir entre aplazar un mes o dos sin coste, de forma que podamos combinarlas, utilizando una u otra, según convenga. Podemos además combinar el uso con cualquiera de las que ofrecen el resto de entidades para beneficiarse de descuentos, devoluciones, parking, etc. Todo lo que sea el aplazamiento de saldos  a un período superior a la financiación gratuita ofrecida implicaría un coste de financiación muy elevado en comparación con otro tipo de financiaciones. Utilizadas de esta forma se convierten en una alternativa siempre disponible y puede permitirnos salir de algún que otro  pequeño apuro.