La revolución de las hipotecas a tipo fijo

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Uno de los productos bancarios más demandados son las hipotecas, las cuales están viviendo un momento de cierta agitación. Hoy en día, cuatro de cada diez hipotecas nuevas son a tipo fijo. El interés es constante y no variará durante la amortización del préstamo hipotecario.

Eso es lo que prefieren los clientes bancarios tener la certeza de que no va a suceder un cambio inesperado que haga que acaben pagando mucho más por su vivienda. Es la tendencia del momento y ya cada vez son menos personas las que apuestan por las hipotecas de tipo variable.

Aumento de las hipotecas a tipo fijo

Según los últimos datos proporcionados por el Colegio de Registradores, se refleja una importante subida de esta clase de hipotecas frente a las variables. Actualmente es la alternativa que elige casi un 39% de la población que tiene pensado comprar una vivienda. El crecimiento tan acelerado de esta tendencia seguramente producirá importantes cambios en el mercado.

La fórmula de las hipotecas a tipo fijo está experimentando un crecimiento muy rápido. En el año 2014 solamente un 4% de las hipotecas se firmaban con este tipo y en 2015 aumentó al 6,25%. La eclosión llegó en el pasado 2016 donde todo cambió exponencialmente, pasando de ese porcentaje hasta llegar al 21%.

Los analistas y diferentes expertos del sector aseguran que la razón no solamente tiene que ver con la situación socioeconómica actual. El Euribor está en mínimos históricos y así seguirá al menos hasta el próximo año. Parte de la culpa la tienen las campañas que llevan a cabo las diferentes entidades bancarias.

Por otro lado, las declaraciones de Mario Draghi sobre el cambio del Euribor no han pasado desapercibidas. Hace escasas fechas declaraba que el este índice de referencia seguiría así hasta finales del próximo año 2018, después todo cambiará.

La incertidumbre sobre lo que traerá consigo el Euribor Plus también puede ser otro de los detonantes para que cada vez sean más personas las que prefieran firmar una hipoteca a tipo fijo antes que arriesgarse con las de tipo variable.

Es un movimiento lógico por parte de los clientes bancarios. Escarmentados de escándalos, lo que necesitan es ir sobre seguro, asumiendo los mínimos riesgos posibles y optando por esta modalidad de hipoteca. De esta forma, tendrán la seguridad de no recibir ninguna sorpresa inesperada. Todo apunta a que esta tendencia seguirá creciendo durante los próximos meses.