La información bancaria en manos de las grandes empresas

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Recientemente se ha publicado el informe de Open Banking que ha sido llevado a cabo por Accenture. En él, se ha destacado que las grandes tiendas y compañías tecnológicas podrán conseguir información bancaria sin necesidad de intermediación de las entidades financieras. Este mes ya entra en vigor esta nueva directiva europea acerca de los servicios de pago.

La información bancaria, compartida entre los más grandes

Esta es una de las principales conclusiones que se han extraído de este interesante informe en el que también se tiene presente que la apertura de las redes de información bancaria a terceros, también permitirá a los consumidores obtener diferentes ventajas como por ejemplo la transferencia de fondos, administrar sus cuentas fuera de los ecosistemas bancarios y también poder comparar productos.

Gracias a esta nueva regulación, se obligará a los bancos a que permitan que terceras empresas puedan llegar a tener acceso a esa información así como a los servicios de pago de los consumidores. Eso sí, siempre dentro de un entorno regulado y completamente seguro, pero solo se podrá hacer si el consumidor ha dado su permiso con anterioridad, de lo contrario no podrá llevarse a cabo este movimiento.

De esta forma, se pretende aumentar la competencia, la transparencia en el mercado de pagos a nivel continental y la innovación así como mejorar notablemente la seguridad tanto del acceso a las cuentas como de los pagos que se realizan a través de Internet.

En este informe se revela que casi un tercio de los comercios podrán llegar a conectarse directamente a las entidades bancarias para poder obtener información sobre el consumidor e iniciar pagos, algo que se podrá hacer desde este mismo mes de enero. El 90% de los comercios podrán hacerlo de cara al próximo año 2019.

Este movimiento permitirá que las grandes tiendas y compañías tecnológicas proporcionen a sus clientes una mejor experiencia de pagos y reembolsos. Se convertirá en una gran oportunidad para los bancos a la hora de reposicionar la cuenta bancaria dentro del corazón de los pagos porque se podrán iniciar los pagos en cuenta desde el mismo comercio como una de las alternativas a la tarjeta de crédito.

Ante esta situación no han tardado en aparecer las voces críticas, aludiendo que esto generará un mayor control sobre el comprador, algo que no suele gustar a las personas. ¿Creéis que este movimiento es necesario y que reportará tantos beneficios como se asegura?