mercado chino

Europa solicita la apertura del mercado chino a nivel doméstico

El mercado chino ha crecido enormemente en los últimos años, en gran parte debido a la apertura del mercado Europeo hacia el país asiático. Esto permitió que más de 700 millones de personas salieran de una situación de pobreza extrema. Buenas noticias para China, pero y ¿para la UE? Francia, Alemania y la comisión Europea, han solicitado al presidente chino Xi Jinping la apertura de su mercado doméstico hacia el continente occidental; puesto que aseguran, existe una falta de reciprocidad para sellar un futuro acuerdo de inversión UE-China.

El presidente francés Emmanuel Macron junto con Angela Merkel y Jean-Claude Juncker, jefe de la Comisión Europea, se reunieron con el presidente Xi en París. En dicha reunión los mandatarios europeos demostraron su descontento con respecto a las múltiples limitaciones que han tenido las empresas extranjeras en China, para obtener contratos públicos. La búsqueda de proyectos referentes a carreteras o vías de tren en este país, se ha convertido en una misión imposible para el resto de inversores extranjeros. A esto, Xi no se comprometió a nada, pero si respondió que su país seguirá trabajando en una reforma que le permita la apertura de su mercado doméstico hacia otros países, tal y como lo ha ido haciendo durante las últimas 4 décadas.

El mercado chino y su creciente interés por invertir en Europa

Por otra parte el líder chino destacó la falta de confianza que a su vez las empresas europeas, han tenido con respecto a los inversionistas chinos. Esto hace referencia a las restricciones que algunos miembros de la UE han impuesto a las compañías chinas del sector tecnológico. A esto el presidente Xi mencionó: “No siempre podemos estar cuidándonos de nosotros y preocuparnos por que alguien podría hacer algo a nuestras espaldas.”

En China ha crecido un gran interés por el crecimiento de su mercado doméstico, lo que ha provocado que sus inversores se vayan al extranjero para adquirir recursos, tecnología y conocimiento, que ayudan a crear productos y servicios de calidad dentro del país, para así alentar el consumo interno. China está dejando en segundo plano el papel de “fábrica para el mundo occidental”, convirtiéndose en un actor activo dentro de la economía mundial. El consumidor chino sin duda será un motor del crecimiento económico global en el futuro.

El gobierno chino también ha colaborado para el incremento de la inversión extranjera, puesto que ha comenzado a simplificar los requisitos y procedimientos para invertir en otros países, logrando que los flujos de dinero crezcan hacia el exterior. En este sentido Europa y América del Norte se han convertido en dos de los puntos clave para la inversión china. En la UE la inversión se triplicó en 2014, siendo la adquisición de tecnología puntera la principal motivación de inversión. Todo con el objetivo de mejorar la confianza del mercado chino a nivel local.

¿Europa es realmente el mejor aliado comercial de China?

Por otra parte la guerra comercial que China ha estado viviendo con Estados Unidos, abre una puerta a otros países que ahora podrán encontrar nuevas oportunidades de negocio dentro de este conflicto. La Unión Europea podría ocupar un puesto muy favorecedor como aliado de China, ya que a pesar de no ser un gran exportador de materia prima, si produce bienes finales que podrían resultar muy atractivos para este mercado asiático.

Sectores como el de la automoción en Europa podrían beneficiarse enormemente de la guerra entre EUA y China, puesto que podrían cerrar negocios que antes se llevaba la industria automovilística estadounidense. Por ejemplo BMW podría fabricar un automóvil eléctrico, que resultaría más económico a diferencia de los fabricados en Estados Unidos, debido a que las partes que conforman el vehículo serían mucho más económicas en Europa.

Si una relación entre China y Europa se afianza, este último pasaría a ser un gran aliado comercial incrementando sus exportaciones y proveyendo de tecnología y conocimientos al país asiático. Además Europa se vería en una posición conciliadora entre EUA y China, capaz de crear conversaciones y diálogos que le beneficien a largo plazo.

La Unión Europea no sería la única beneficiada, otros países como México quien posee un gran volumen de importaciones desde el país asiático, para luego venderlas transformadas en Estados Unidos, podría ver aumentar sus ganancias. En México se transforman grandes cantidades de productos destinados a las autopartes, esto le convertirá en un mercado más competitivo. Al final quien pierde es Donald Trump y sus políticas arancelarias, las cuales provocarán un rechazo en el mercado chino por los productos americanos, lo cual no sucederá de la misma manera en el país norteamericano, afectando así, directamente su economía.