Cuentas de ahorro en nuevas empresas

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Cuando se habla de cuentas bancarias, lo más normal es que lo hagamos sobre las cuentas de ahorro personal, pero dentro del amplio abanico de opciones que hay actualmente, también se encuentran las cuentas para empresas, uno de los productos bancarios que todo nuevo empresario debería tener presente.

No solo los particulares pueden utilizar estas cuentas para ahorrar, las empresas también pueden hacerlo. Asimismono solamente pueden tener cuentas para realizar pagos y recibir ingresos, las cuentas de ahorro son un producto bancario que cada vez está más presente en el ecosistema financiero empresarial en nuestro país.

Cualquier emprendedor podría abrir una cuenta de empresa, con lo que contaría con un importante ahorro fiscal, algo que solamente podrán tener los negocios y sociedades que estén consideradas de nueva creación, siempre con el distintivo de Sociedad de Nueva Empresa (SNE).

Ventajas de las cuentas de ahorro para empresas

Entre las principales características con las que cuentan esta clase de cuentas hay que destacar que solo permiten destinar el importe de ahorro para la creación de una nueva empresa, del gasto propio del personal de la empresa (en caso de tenerlo) o para pagar aquellos bienes muebles e inmuebles necesarios para poder poner en marcha la empresa.

De esta forma únicamente se podría realizar un ahorro al año de 9.000 euros, importe que estaría sujeto a una deducción del 15%, algo que se traduce en un ahorro fiscal de aproximadamente unos 1.350 euros anuales.

En caso de que los importes sean destinados a otra finalidad y no pudieran destinarse al objetivo que se ha establecido en un principio, se perderían de manera automática los beneficios fiscales, pero lo que sí sucedería es que se conservaría la deducción para el resto del importe que hay en la cuenta.

Hay que recordar que por ley se establece que únicamente se puede abrir una cuenta empresa por contribuyente, quien debe aparecer como socio fundador, con la imposibilidad de transmitir sus participaciones durante los dos primeros años, a excepción de su defunción, de la sociedad, teniendo que identificarse como tal en la cuenta.

Asimismo recordamos que conservará los beneficios como nueva empresa durante cuatro años. En este tiempo se tendrá que poner en marcha un local y éste debe estar abierto al menos durante dos años, desarrollar la actividad empresarial y contratar a una persona a jornada completa durante un año como máximo y a jornada completa desde la constitución de la empresa.