¿Puedo hacer un pago con tu tarjeta? Conoce a lo que te arriesgas

Todo comienza con una pregunta que parece que no implica nada especial, la simple acción de comprar por internet ¿te importa si te doy el dinero en efectivo y abonas un recibo con tu tarjeta a través de una web?. Un familiar o un amigo de confianza tiene que pagar un recibo por Internet o por teléfono y no tiene tarjeta de crédito o de débito, algo cada vez más frecuente en personas que están en el paro y que no quieren pagar el costo anual que conllevan. Pero ¿qué implica pagar un recibo con nuestra tarjeta?

Comprar por internet... ¡con seguridad!
Comprar por internet... ¡con seguridad!

La mayoría de las empresas no ponen problema por realizar un pago por teléfono o por comprar por internet con una tarjeta cuyo titular no es el mismo que el del recibo, así pues es sencillo realizar el pago. Para ellos, es una buena forma de cobrar, ya que el pago con tarjeta tiene consideración de compra y no se puede echar atrás tan fácilmente como un recibo que viene a la cuenta, siendo necesario realizar una reclamación de uso fraudulento de la tarjeta.

Comprar por internet con tarjetas de crédito

En principio lo normal es pensar que no pasa nada raro, se paga el recibo, se recibe el dinero en efectivo y si no se autoriza otro pago, no tiene por qué haber más problemas, sin embargo las cosas pueden no ser así. Estos son los principales problemas que nos podemos encontrar si permitimos un pago de un recibo con nuestra tarjeta de débito:

  • Algunas empresas llevan expresa en su contrato la cláusula de que el cliente debe de proporcionar un número de tarjeta de crédito o de débito para poder pasar los cargos en caso de que el banco rechace los recibos. Para esto, exigen que el primer pago que se realiza sea con una tarjeta. Muchas veces, la persona no lee todo el contrato y sin mala intención por su parte busca a alguien que le realice el trámite, siendo esa tarjeta asociada de forma inmediata al contrato. En el momento en que la persona falle en un recibo, este será cobrado de la tarjeta, llegándonos a nosotros el cargo.
  • Incluso sin figurar en el contrato, en más de una ocasión se han presentado reclamaciones porque algunas empresas han realizado este tipo de cargos al no poder cobrar una mensualidad de la forma habitual. No es legal y mucho menos es ético.

En ambos casos se puede pedir un formulario de cargos no debidos, debiendo de cumplimentarlo y adjuntar la documentación que se solicita. Las molestias son obvias, por no hablar de que si el pago es elevado puede suponer la devolución de otros recibos, estos si propios, por falta de efectivo.

La decisión de permitir un cargo que no es nuestro en una tarjeta de la que se es titular corresponde a cada persona, que será la que tenga que calibrar si está dispuesta a asumir el riesgo.