Cinco pasos para convertirte en un verdadero trader de Forex

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El Forex es un mercado mundial descentralizado de las divisas que operan en todo el mundo, siendo el mercado más grande y líquido que existe. Es una oportunidad excelente para ganar dinero mediante la compraventa de divisas y al que puede acceder cualquier persona, pero es necesario conocerlo y tener presente unas pautas de gran importancia. Si te interesa e mundo del Forex, te aconsejamos leer este artículo escrito por Fernando Mahia Vilas.

El Forex o mercado de divisas se ha convertido en uno de los segmentos de la inversión financiera más recurridos del mundo. Cada día más, los inversores o aspirantes a serlo se dirigen, antes que a la inversión en las plazas bursátiles, a brokers del mercado de divisas, Forex o FX. ¿Por qué? Pues básicamente porque se ha convertido en una opción mucho más cercana y accesible con la proliferación de brokers online y, también, porque la inversión en un producto financiero como las divisas necesita una cantidad inicial que en la compra de acciones.

Así las cosas, muchas personas se preguntan a día de hoy qué se necesita para convertirse en un inversor de Forex. Pues bien, estrictamente, solo se necesita un ordenador y algo de dinero en una cuenta bancaria o de Paypal. Pero, más allá de eso, y si lo que buscas son unos consejos iniciales antes de meterte de lleno en la inversión financiera, aquí te dejamos algunos:

Escoge tu bróker con precaución

Cuando un producto se pone de moda es inevitable que, entre una oferta masiva, uno se pueda encontrar el producto perfecto al lado del más ruin. Es completamente inevitable. Por ello, antes de adentrarte en el negocio deberías comprobar con mucha cautela con quien lo vas a hacer. No caigas en ofertas despampanantes o irreales. Comprueba, siempre, que el bróker con el que vas a trabajar tenga certificaciones de organización internacional de prestigio en los mercados financieros. Por ejemplo, la membresía o aprobación por parte del CySec siempre es un buen síntoma.

Abre una cuenta demo y dedícate a aprender durante un tiempo

Si no tienes ni idea de lo que te espera en el mundo de la inversión en Forex, lo mejor es que, antes de nada, te abras una cuenta demo con un operador y aproveches al máximo su sección educativa. Aprender a base de pérdidas nunca ha sido una buena idea. Además, la mayor parte de los brokers online cuentan con un apartado dedicado al aprendizaje que podrás estudiar y luego poner en práctica con una cuenta demo. Allí comprobarás que el dinero, así como se puede ganar muy rápido, también se puede perder en un abrir y cerrar de ojos.

Presta también atención a la oferta de plataformas

Un elemento tremendamente importante a la hora de sentirte cómodo en el mundo del FX es tener una plataforma de inversión adaptada a tus necesidades. Por esto, siempre debes tener en cuenta las plataformas que oferta cada bróker para luego no invertir más dinero en buscar un contexto más óptimo para tus inversiones. Lo normal es que la gente se decante por las plataformas Metratrader, pero tú tendrás que encontrar tu propio camino y buscar el espacio que mejor te siente.

Ten amplitud de miras

En el Forex hay varias corrientes de análisis del mercado. El análisis fundamental se centra en el estudio de los condicionantes políticos, sociales o económicos que pueden afectar a la valoración de las divisas internacionales, el objeto primordial y con el que se trabaja en Forex. Por su parte, el análisis técnico se basa en el estudio de gráficas, algoritmos y diversas fórmulas que tratan de adivinar el movimiento de una cotización en el corto plazo. ¿Qué forma de análisis es la mejor? Pues depende. Un buen inversor es aquel que sabe aprovechar lo mejor de cada una de ellas y, sobre todo, cuándo es el momento apropiado para cada una de ellas.

Sé cauto, lógico y no te dejes llevar por los sentimientos

No por ser el más lógico de todos los puntos deja de ser esta la premisa más básica. El trader más experto no es el que invierte con más riesgo, sino todo lo contrario, lo es el que sabe minimizar al máximo sus riesgos. El que no se deja llevar por las emociones ni por los pálpitos. El que realiza cada movimiento con cabeza fría y que conoce, perfectamente, cuáles son sus limitaciones. En definitiva, la antítesis del inversor de película.